Horacio Gómez Araujo
De Celtipedia
Horacio Gómez Araujo se sentó en el sillón presidencial seis días antes de que sonara el teléfono. El 1 de agosto de 1995, el Celta y el Sevilla caían a la Segunda B tras la crisis de los avales. En cuatro años y medio, aquel club a la zozobra salvó el pellejo, esquivó la Segunda B en los despachos, se libró de la Segunda A haciéndole cuatro goles al Real Madrid en la última jornada de la temporada 1996-97 y, después, despegó definitivamente. Con una estructura modernizada y un criterio estable, el Celta se instaló en la clase media. Desde entonces, incluso se pasea por los barrios ricos. El sueño de un emigrante, que empezó conduciendo camiones, se marchó a Suiza y volvió para hacer una fortuna distribuyendo cerveza, está cerca. Sus grandes apuestas han sido Irureta y Víctor Fernández.
Horacio Gómez accedió a la presidencia del Celta de Vigo en la temporada 1995-1996, tras seis años como consejero (estuvo ligado al club durante más de 17 años). Sucedía así en el puesto a Ignacio Núñez. Fue en ese año cuando vivió uno de los momentos más delicados del club, cuando éste estuvo apunto de descender a Segunda B por motivos administrativos. Finalmente no se consumó ese descenso y desde entonces Horacio ha vivido los momentos más gloriosos de la historia de este club. Con seis clasificaciones para la Copa de la UEFA incluidas, llegando en tres oportunidades hasta los cuartos de final.
El punto culminante llegó en la temporada 2002-2003 cuando el Celta se clasificó para la Liga de Campeones por primera vez en su historia. Sin embargo, las paradojas del fútbol quisieron que ese año de participación en la máxima competición continental el Celta descendiera a Segunda División, en lo que se convirtió en el momento más amargo de Horacio Gómez al frente del club. Fue entonces cuando la idea de dejar la butaca presidencial cobró fuerza en la cabeza de Horacio. Pese a ello, permaneció en la presidencia dos temporadas más con la única idea en su cabeza de dejar el club vigués con el equipo en la élite del fútbol. Y así ha sido.
Su sucesor, y actual presidente del Celta de Vigo, fue Carlos Mouriño.


